A un año de la no aplicación de la Ley de Financiamiento: “Nadie está por encima de las instituciones de la democracia”

Fecha de publicación: 22 octubre, 2026

Ayer se cumplieron exactamente 365 días de que el Gobierno no aplica la Ley de Financiamiento Universitario, una norma votada por amplia mayoría en el Congreso Nacional, respaldada por la Justicia y por la sociedad argentina.

“El daño que genera esta decisión política del Gobiermo -de no aplicar la ley de financiamiento- deja las universidades al límite”, reflexionó el Secretario General de FAGDUT, Ricardo Mozzi, y añadió: “cada mes que pasa sin solución se va erosionando aún más la universidad pública y su infraestructura física y humana”, y se refirió al “éxodo docente”.

Frente a este ataque sistemático y brutal, la respuesta del Frente Sindical, de la comunidad universitaria en general y de la ciudadanía ha sido contundente en todo este tiempo: diferentes medidas de acción y 5 marchas federales universitarias en todo el país de una indiscutible masividad.

De esta manera la decisión política del Gobierno de no aplicar la Ley de Financiamiento Universitario ya cuenta con un año calendario y varios capítulos; primero fue aprobada por el Congreso, luego fue vetada y ratificada nuevamente por el Poder Legislativo y el Ejecutivo no la cumplió con el argumento de que carecía de presupuesto para hacerlo. Entonces las universidades acudieron a la Justicia, que les dio la razón en primera instancia y en la Cámara Contencioso Administrativo Federal. El Gobierno recurrió estos fallos y llegó con su reclamo a la Corte Suprema de Justicia, quien también dio la razón a las universidades y entonces el Ministerio de Capital Humano presentó una nueva apelación.

“Nadie está por encima de las instituciones de la democracia”, enfatizó Mozzi, haciendo hincapié en el caso omiso que hace la Secretaría de Educación y la Procuración del Tesoro en aplicar dicha norma.

La importancia de esta ley radica en que encomienda al Poder Ejecutivo a abrir el diálogo y convocar a mesa paritaria. También a actualizar de manera mensual por inflación los fondos y los aumentos salariales de los trabajadores universitarios, tomando como base la pérdida de recursos del sector desde el comienzo de la administración libertaria.

Frente a este atropello, desde FAGDUT confirmaron que continuarán con el plan de lucha y con las medidas gremiales. “Sin salarios dignos no puede haber universidad pública de calidad. Por eso luchamos por defenderla de este modelo de mercantilización de la educación”, puntualizó Ricardo Mozzi, y se explayó: “En definitiva estamos luchando porque nuestros hijos también tengan acceso a una universidad pública y de calidad”.